Las vacaciones son el momento perfecto para hacer esas cosas que durante el resto del año dejamos para «cuando tenga tiempo». Leer un buen libro, viajar, aprender algo nuevo… o disfrutar cocinando recetas diferentes.
Hoy desde ABBIE WHITE ENGLISH SCHOOL, queremos proponerte un viaje gastronómico hasta Irlanda con uno de sus postres más tradicionales: el Irish Apple Cake. Es una receta sencilla, casera y llena de sabor que ha pasado de generación en generación en muchos hogares irlandeses.
Aunque tradicionalmente se sirve templado acompañado de custard (una deliciosa crema de vainilla), en verano también puedes disfrutarlo frío. Y si quieres darle un toque aún más especial, acompáñalo con una bola de helado de vainilla. ¡Una combinación perfecta para los días más calurosos!
Receta de Irish Apple Cake
Ingredientes
Para el bizcocho:
- 225 g de harina de trigo.
- 125 g de mantequilla fría.
- 100 g de azúcar.
- 1 cucharadita de levadura química.
- 1 huevo.
- 2 o 3 cucharadas de leche.
- 4 manzanas (mejor si son ligeramente ácidas, como las Granny Smith).
- 1 cucharadita de canela.
- Una pizca de sal.
Para decorar:
- Azúcar para espolvorear antes de hornear.
- Azúcar glas (opcional).
Elaboración
- Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde redondo.
- Mezcla la harina, la levadura y la sal. Añade la mantequilla fría cortada en dados y trabaja la mezcla con las manos hasta obtener una textura similar a migas.
- Incorpora el azúcar.
- Bate el huevo con la leche y añádelo poco a poco a la mezcla anterior hasta formar una masa suave, sin trabajarla en exceso.
- Pela las manzanas y córtalas en láminas finas o en pequeños dados. Mézclalas con la canela e incorpóralas a la masa.
- Vierte la mezcla en el molde y espolvorea un poco de azúcar por encima para conseguir una superficie ligeramente crujiente.
- Hornea entre 45 y 55 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo este salga limpio.
- Deja enfriar antes de servir. En verano está delicioso frío y acompañado de una bola de helado de vainilla.
Aprende inglés también a través de la gastronomía
La cocina es una forma fantástica de acercarse a la cultura de un país. Preparar recetas tradicionales nos permite conocer mejor sus costumbres y, al mismo tiempo, aprender vocabulario en inglés relacionado con los ingredientes, los utensilios y las técnicas de cocina.
Si te animas, busca también la receta original en inglés e intenta seguir sus instrucciones. Es una manera divertida y muy práctica de mejorar la comprensión lectora mientras preparas un auténtico clásico irlandés.
¿Te animas a probarlo? Estas vacaciones pueden ser la ocasión perfecta para descubrir un pedacito de Irlanda desde tu propia cocina. ¡Happy baking!

